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Poesía

 

 

 

La lengua de la llanura

Escuché por primera vez estos poemas, leídos por Carlos Battilana, en mi pueblo, Coronel Dorrego, con la llanura alrededor, el agua bajando lenta hacia el mar, la Cruz del Sur señalándonos y sentí que los versos hablaban de nuestro origen, de una vida en el pasado que no cesa, del porvenir. Mientras escuchaba los poemas, el tiempo parecía plegarse y volver a abrirse, como un viento que arrastra semillas, pequeñas flores, espinitas, papeles sueltos y el rumor de voces que reverberan entre la tierra y el cielo; eso que Carlos llamó la lengua de la llanura.

¿Pero cuál es esa lengua de la llanura? ¿Qué lengua que alce la vista al horizonte y nombre el espejismo del calor o el Espíritu Blanco de la escarcha disolviéndose? ¿Quién habla esa lengua? ¿Quién habló o hablará? ¿Quién la atesora, recoge los restos? Una lengua de nombres particulares, únicos para cada flor, hierba, animal, cielo. Una lengua sin palabras generales, hecha de una en una, señalando con el dedo las cosas del mundo en su única belleza, en la manera de su existencia. Carlos Battilana parece escuchar esa lengua y traerla al poema, por amor al detalle, a cada forma, movimiento, destello. Trabajo de la poesía: recoger el reflejo de las palabras, el eco que queda vibrando en el aire. Hacer silencio para escuchar las lenguas perdidas.

 

Laura Forchetti

 

 

 

 

Carlos Battilana nació en Paso de los Libres (Corrientes) en 1964 y actualmente reside en Buenos Aires. Es autor, entre otros libros, de Unos días (Libros del Sicomoro, 1992), El fin del verano (Siesta, 1999), La demora (Siesta, 2003), El lado ciego (Siesta, 2005), Materia (Vox, 2010), Velocidad crucero (Conejos, 2014), Un western del frío (Viajero Insomne, 2015) y Una mañana boreal (Club Hem, 2018). La editorial Caleta Olivia publicó su poesía reunida con el título de Ramitas (2018). También publicó las plaquettes Una historia oscura (Ediciones del Diego, 1999), La hiedra de la constancia (Color Pastel, 2008) y Fluido eléctrico (Ediciones Arroyo, 2019). Sus poemas han aparecido en antologías de poesía argentinas y latinoamericanas. Realizó la compilación y el prólogo de las crónicas de César Vallejo en Una experiencia del mundo (Excursiones, 2016). Publicó el libro de ensayos El empleo del tiempo. Poesía y contingencia (El Ojo del Mármol, 2017). En co-autoría escribió el prólogo a Nuestra América de José Martí (Biblioteca del Congreso, 2019). Se desempeña como docente universitario.

 

La lengua de la llanura, Carlos Battilana

$1.200,00
La lengua de la llanura, Carlos Battilana $1.200,00

Poesía

 

 

 

La lengua de la llanura

Escuché por primera vez estos poemas, leídos por Carlos Battilana, en mi pueblo, Coronel Dorrego, con la llanura alrededor, el agua bajando lenta hacia el mar, la Cruz del Sur señalándonos y sentí que los versos hablaban de nuestro origen, de una vida en el pasado que no cesa, del porvenir. Mientras escuchaba los poemas, el tiempo parecía plegarse y volver a abrirse, como un viento que arrastra semillas, pequeñas flores, espinitas, papeles sueltos y el rumor de voces que reverberan entre la tierra y el cielo; eso que Carlos llamó la lengua de la llanura.

¿Pero cuál es esa lengua de la llanura? ¿Qué lengua que alce la vista al horizonte y nombre el espejismo del calor o el Espíritu Blanco de la escarcha disolviéndose? ¿Quién habla esa lengua? ¿Quién habló o hablará? ¿Quién la atesora, recoge los restos? Una lengua de nombres particulares, únicos para cada flor, hierba, animal, cielo. Una lengua sin palabras generales, hecha de una en una, señalando con el dedo las cosas del mundo en su única belleza, en la manera de su existencia. Carlos Battilana parece escuchar esa lengua y traerla al poema, por amor al detalle, a cada forma, movimiento, destello. Trabajo de la poesía: recoger el reflejo de las palabras, el eco que queda vibrando en el aire. Hacer silencio para escuchar las lenguas perdidas.

 

Laura Forchetti

 

 

 

 

Carlos Battilana nació en Paso de los Libres (Corrientes) en 1964 y actualmente reside en Buenos Aires. Es autor, entre otros libros, de Unos días (Libros del Sicomoro, 1992), El fin del verano (Siesta, 1999), La demora (Siesta, 2003), El lado ciego (Siesta, 2005), Materia (Vox, 2010), Velocidad crucero (Conejos, 2014), Un western del frío (Viajero Insomne, 2015) y Una mañana boreal (Club Hem, 2018). La editorial Caleta Olivia publicó su poesía reunida con el título de Ramitas (2018). También publicó las plaquettes Una historia oscura (Ediciones del Diego, 1999), La hiedra de la constancia (Color Pastel, 2008) y Fluido eléctrico (Ediciones Arroyo, 2019). Sus poemas han aparecido en antologías de poesía argentinas y latinoamericanas. Realizó la compilación y el prólogo de las crónicas de César Vallejo en Una experiencia del mundo (Excursiones, 2016). Publicó el libro de ensayos El empleo del tiempo. Poesía y contingencia (El Ojo del Mármol, 2017). En co-autoría escribió el prólogo a Nuestra América de José Martí (Biblioteca del Congreso, 2019). Se desempeña como docente universitario.