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Poesía

 

 

 

Mariposas mutantes en Fukushima

En este libro, los poemas se convierten en mutantes con forma de mariposas, cucarachas, palomas, escarabajos. Con tal bestiario aparece una pregunta por la diferencia o la igualdad entre seres que arman conductas repetitivas –maquínicas– frente a la que escribe y mira sin cesar desde su propio patrón pictórico. Pictórico porque la escritura pinta, arma, construye artesanalmente marcos humanos y animales, urbanos y rurales, permeados por imaginarios que se cruzan en una incesante metamorfosis. “Medías palabras para metamorfosear / eso que ves y oís” menciona la poeta en un trazo desde el cual lo que se percibe, muta, no solo porque pasa al registro de la escritura, sino porque casi igual que en los avatares de un juego, aprovecha todas sus plasticidades posibles, como las inflexiones genéricas del drama, lo romántico, la ciencia ficción, la comedia, lo inquisitivo, lo surrealista y lo realista. Si la palabra y los poemas son una mutación incesante, la poesía se revela, así, en una diversidad expansiva que no pretende clausurar sus posibilidades, sino aumentarlas hasta el exceso de unas intensidades incontroladas e inclasificables. Por eso, la poesía para Musa tiene la potencia “suficiente para embaucar/ lo que no se ve” en el patrón de lo visible, a partir de una ineludible mutación.

Cristian Molina

 

 

 

Carolina Musa nació en Rosario en 1975. Pasó su infancia en la ciudad salteña de Orán y desde 1994 vive en Rosario.

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Rosario, Musa diseña y construye marionetas de madera (Finisterre Robots), coordina el espacio literario para chicos de la Biblioteca Vigil y trabaja como correctora. Además, desde 2014 coedita y es responsable de la ingeniería pop-up del sello infantil Libros Silvestres.

Ha publicado los libros de poesía Acústico (Tropofonía, 2011), Mariposas mutantes en Fukushima (Erizo, 2015) y La curva de Ebbinghaus (Baltasara Editora, 2016). También incursionó en la narrativa con En el cuerpo quién sabe (Baltasara Editora, 2014) y en la poesía infantil con Cabeza de flor (Libros Silvestres, 2015)

Participó en el Festival Internacional de Poesía de Rosario en 2011 y 2015, y poemas suyos integran las antologías 53/70 poesía argentina del siglo XXI (EMR–CCPE–AECI, 2015), Yo soñaba con comprarme una combi – Selección de poesía santafesina (Erizo, 2013) y Código urbano, una muestra de la nueva poesía rosarina (Poesía Argentina, 2013). Fue incluida en la antología de narradoras rosarinas Nada que ver (Recovecos y Caballo Negro, 2012) y en el Salón de Lectura de la audioteca Sonidos de Rosario (2015).

 

Mariposas mutantes en Fukushima, Carolina Musa

$400,00
Mariposas mutantes en Fukushima, Carolina Musa $400,00

Poesía

 

 

 

Mariposas mutantes en Fukushima

En este libro, los poemas se convierten en mutantes con forma de mariposas, cucarachas, palomas, escarabajos. Con tal bestiario aparece una pregunta por la diferencia o la igualdad entre seres que arman conductas repetitivas –maquínicas– frente a la que escribe y mira sin cesar desde su propio patrón pictórico. Pictórico porque la escritura pinta, arma, construye artesanalmente marcos humanos y animales, urbanos y rurales, permeados por imaginarios que se cruzan en una incesante metamorfosis. “Medías palabras para metamorfosear / eso que ves y oís” menciona la poeta en un trazo desde el cual lo que se percibe, muta, no solo porque pasa al registro de la escritura, sino porque casi igual que en los avatares de un juego, aprovecha todas sus plasticidades posibles, como las inflexiones genéricas del drama, lo romántico, la ciencia ficción, la comedia, lo inquisitivo, lo surrealista y lo realista. Si la palabra y los poemas son una mutación incesante, la poesía se revela, así, en una diversidad expansiva que no pretende clausurar sus posibilidades, sino aumentarlas hasta el exceso de unas intensidades incontroladas e inclasificables. Por eso, la poesía para Musa tiene la potencia “suficiente para embaucar/ lo que no se ve” en el patrón de lo visible, a partir de una ineludible mutación.

Cristian Molina

 

 

 

Carolina Musa nació en Rosario en 1975. Pasó su infancia en la ciudad salteña de Orán y desde 1994 vive en Rosario.

Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Rosario, Musa diseña y construye marionetas de madera (Finisterre Robots), coordina el espacio literario para chicos de la Biblioteca Vigil y trabaja como correctora. Además, desde 2014 coedita y es responsable de la ingeniería pop-up del sello infantil Libros Silvestres.

Ha publicado los libros de poesía Acústico (Tropofonía, 2011), Mariposas mutantes en Fukushima (Erizo, 2015) y La curva de Ebbinghaus (Baltasara Editora, 2016). También incursionó en la narrativa con En el cuerpo quién sabe (Baltasara Editora, 2014) y en la poesía infantil con Cabeza de flor (Libros Silvestres, 2015)

Participó en el Festival Internacional de Poesía de Rosario en 2011 y 2015, y poemas suyos integran las antologías 53/70 poesía argentina del siglo XXI (EMR–CCPE–AECI, 2015), Yo soñaba con comprarme una combi – Selección de poesía santafesina (Erizo, 2013) y Código urbano, una muestra de la nueva poesía rosarina (Poesía Argentina, 2013). Fue incluida en la antología de narradoras rosarinas Nada que ver (Recovecos y Caballo Negro, 2012) y en el Salón de Lectura de la audioteca Sonidos de Rosario (2015).