¡Envíos a cualquier punto del país $400!

Novela

 

 

 

Vietnam

Antes de empezar a escribir Vietnam -la excelente novela breve que el lector tiene en sus manos- Pini Raffaele tenía pocas pero estimulantes herramientas que le allanaron el camino. La principal de todas descansaba en sus ganas de encarar la tarea con mayor decisión. La segunda era el deseo de contar un historia de género policial pero de un alcance humanamente más complejo y alejado en parte de las balas, la intriga, el erotismo y la violencia que no faltan en el texto.

Tenía algo más y era nada menos que la primera frase del relato. Ella aún era bonita y él lo había sido.

Con esos escasos pero vitales disparadores, Raffaele se echó a andar y empezó a dibujar un mapa narrativo con tres o cuatro protagonistas -la comisaría, sus ayudantes y un sicario misterioso-, un buen manejo del diálogo y su capacidad -acaso tomada de la paralela condición de fotógrafo y docente- de ir al punto sin perderse en los detalles. 

El resultado del esfuerzo alumbró una brillante nouvelle que se lee de un tirón y crea una atmósfera de tensión que sin perder calidad literaria no escapa al contexto social, político y cultural que la envuelve. Como todo buen narrador, el autor de Vietnam dice lo que debe con un estilo seco y preciso que -en conjunto- define una poética personal y sin dudas prometedora.

Luis Gruss

 

Vietnam, Pini Raffaele

$500,00
Vietnam, Pini Raffaele $500,00

Novela

 

 

 

Vietnam

Antes de empezar a escribir Vietnam -la excelente novela breve que el lector tiene en sus manos- Pini Raffaele tenía pocas pero estimulantes herramientas que le allanaron el camino. La principal de todas descansaba en sus ganas de encarar la tarea con mayor decisión. La segunda era el deseo de contar un historia de género policial pero de un alcance humanamente más complejo y alejado en parte de las balas, la intriga, el erotismo y la violencia que no faltan en el texto.

Tenía algo más y era nada menos que la primera frase del relato. Ella aún era bonita y él lo había sido.

Con esos escasos pero vitales disparadores, Raffaele se echó a andar y empezó a dibujar un mapa narrativo con tres o cuatro protagonistas -la comisaría, sus ayudantes y un sicario misterioso-, un buen manejo del diálogo y su capacidad -acaso tomada de la paralela condición de fotógrafo y docente- de ir al punto sin perderse en los detalles. 

El resultado del esfuerzo alumbró una brillante nouvelle que se lee de un tirón y crea una atmósfera de tensión que sin perder calidad literaria no escapa al contexto social, político y cultural que la envuelve. Como todo buen narrador, el autor de Vietnam dice lo que debe con un estilo seco y preciso que -en conjunto- define una poética personal y sin dudas prometedora.

Luis Gruss